La desnutrición no es una elección: es una consecuencia directa de la exclusión.
“En guatemala, 1 de cada 2 niños sufre desnutrición”
Contexto
En contextos de pobreza extrema, las familias no pueden garantizar la nutrición básica que sus hijos necesitan para sobrevivir y desarrollarse. En Guatemala, alrededor del 15 % de la población vive en pobreza extrema, lo que hace imposible cubrir una alimentación adecuada durante la infancia. La desnutrición no es una elección; es una consecuencia directa de la exclusión.
Las familias se acercan de forma voluntaria. A partir del estado nutricional del niño o niña, evaluamos cada caso con criterios claros y basados en evidencia, priorizando a quienes enfrentan mayor riesgo. Cuando es posible, intervenimos directamente con soluciones nutricionales como Nutri Listo y otros apoyos diseñados para acompañar la recuperación de niñas y niños con distintas formas de desnutrición.
Para ampliar el alcance del programa, trabajamos junto a organizaciones implementadoras y ONG locales que cuentan con recursos muy limitados pero que tienen la confianza de las comunidades. Estas alianzas permiten llegar a más familias que necesitan apoyo urgente y fortalecer respuestas locales sostenibles.
Áreas de impacto
Nutrición
Junto a organizaciones aliadas, impulsamos iniciativas que mejoran el acceso a una nutrición adecuada durante los primeros años de vida. También contribuimos a la atención de casos de desnutrición crónica a través de programas de suplementación oportuna con Nutri Listo.
Educación
Desarrollamos iniciativas de educación alimentaria que brindan a las familias conocimientos y herramientas prácticas para adoptar hábitos saludables, sostenibles y culturalmente pertinentes.
Ciencia
A través de nuestra alianza con el INCAP, promovemos la investigación científica para desarrollar soluciones basadas en evidencia. Los datos y el conocimiento nos permiten comprender mejor la realidad, fortalecer nuestras estrategias y abrir nuevas oportunidades para mejorar la nutrición en Guatemala.